Riesgos empresariales: Análisis y gestión de riesgos, lo que enseñó la pandemia

La principal lección que la pandemia ha traído a las empresas es la necesidad de prepararse para todos los escenarios posibles, incluso si no es posible predecir exactamente lo que sucederá. Esto significa que, más que nunca, es fundamental crear estructuras de gobierno que permitan mapear los riesgos potenciales y, por lo tanto, planificar acciones asertivas para responder y asegurar la continuidad de las operaciones, además del bienestar de los empleados.

Una nueva y desafiante realidad

Es importante destacar, que si bien una gran mayoría de las empresas colombianas cuentan con políticas de gestión de riesgos formalizadas, muchas de ellas no están integradas y alineadas con los objetivos estratégicos de las compañías. Por lo cual, la necesidad de fortalecer el sistema de gestión de riesgos para enfrentar eventos negativos, a través de acciones coordinadas y centralizadas, se hizo aún más evidente con la pandemia.

Métricas, indicadores y estadísticas

No hay duda que uno de los aspectos más inquietantes de covid-19 es que nadie podría haber predicho el alcance de sus efectos. Sin embargo, la gran lección en este contexto, es la importancia de utilizar métricas, indicadores y estadísticas para delinear escenarios factibles y posibilidades en todas las áreas de la empresa; y así poder proyectar la intensidad del impacto, para establecer y estructurar estrategias de gestión de riesgos.

Monitoreo de riesgos y reevaluación de la estrategia

En este sentido, también es necesario señalar que las organizaciones deben tener en perspectiva la relevancia de factores como el monitoreo constante de riesgos, aspecto fundamental para la rápida toma de decisiones; además de la reevaluación periódica de las estrategias de continuidad. De esta forma, es posible identificar todos los puntos que se pueden mejorar, actualizar o reforzar para asegurar su eficacia y eficiencia en la reducción (o eliminación) de las amenazas.

Comités de crisis y comunicación

Otra lección, es la importancia indiscutible de los comités de crisis; es decir, equipos compuestos por empleados de diferentes áreas de la empresa quienes definan los objetivos a alcanzar, además de desarrollar planes de emergencia y también asegurar que las decisiones se tomen con la mayor celeridad posible y en las más diversas circunstancias. Al mismo tiempo, también se debe considerar que la comunicación (externa e interna) representa un aspecto fundamental en la gestión de crisis.

Por tanto, es necesario establecer un mecanismo de comunicación positiva para empleados, clientes y proveedores, además de crear documentos de comunicación estandarizados. En general, esto estabiliza las cadenas logísticas de suministro y transmite seguridad a los empleados y socios, además de fortalecer la gestión de la información y los servicios a los clientes para evitar dañar la imagen de la organización por negligencia o falla. Este sistema, por cierto, también debería utilizarse para recopilar, analizar y emitir avisos de riesgo de forma inmediata.

Salud física y mental de los empleados

La pandemia también proporcionó otra gran, pero esencial, experiencia de aprendizaje: la importancia de priorizar la salud física y mental de los empleados en el contexto de las estrategias de gestión de riesgos. El establecimiento de medidas para promover la seguridad, el bienestar y la calidad de vida, ya sea en el hogar o en el entorno corporativo, es fundamental para aumentar la motivación y el compromiso de los equipos, así como su productividad y, en consecuencia, la competitividad en el mercado.

La nueva normalidad

Dadas las lecciones que trae covid-19, se puede decir que el fortalecimiento de la gestión de riesgos es una condición fundamental para superar períodos de incertidumbre con reflexión y resiliencia, asegurando la continuidad del negocio y la seguridad y estabilidad de los empleados. Sin embargo, para que esto sea posible, es necesario considerar la importancia de establecer un panorama objetivo de amenazas potenciales y, de esta forma, definir las medidas más adecuadas. Sin embargo, la buena noticia es que todo el conocimiento adquirido a partir de la pandemia es un fuerte aliado en este proceso.